Why? – Por qué?

Evocaba recientemente aquellos días de 1969 durante mi estadía en Reading, Reino Unido, como asistente de investigación en el National Institute for Research in Dairying y, más tarde, en el Grassland Research Institute, ambas instituciones vinculadas a la Universidad de Reading. Con tristeza he constatado cómo la primera, víctima del abandono absoluto, quedó reducida a ruinas, mientras que la segunda terminó convertida en un desarrollo urbanístico.

Sin embargo, el contraste se hizo aún más patente en 2024, cuando regresé al centro donde completé mi formación doctoral y di mis primeros pasos como investigador cientifico. Acompañado por mi colega el Dr. Jacques Teyssier, genetista hoy retirado, presencié la desconcertante metamorfosis de la antigua Station de Physiologie Animale de Montpellier adscrita al CNRS, al INRA y a la Universidad de Montpellier reconvertida ahora en un entorno de trabajo cibernético e impersonal.

Apartado de los laboratorios desde mi regreso a Venezuela para consagrarme a la docencia y al ejercicio profesional independiente, durante mi viaje a Francia en 2024, recibí con emoción de manos de mis antiguos compañeros investigadores, todos ya jubilados, el simbólico bastón-apuntador de nuestro maestro y director, el Profesor Louis Dauzier. Desafortunadamente, el homenaje vino acompañado de una triste constatación ineludible: el tiempo no solo transformó para siempre la práctica de la investigación, sino también la propia comunicación de la ciencia donde la sabiduría y experiencia han sido enviadas a casa..

Las revistas clásicas migraron hacia entornos digitales y herramientas emblemáticas como el Current Contents del Institute for Scientific Information, cuyos boletines semanales aguardábamos para solicitar separatas por correo postal a colegas de todo el mundo, devinieron en bases de datos virtuales de dinámicas impersonales. Paralelamente, el espacio público contemporáneo se ha visto saturado por un aluvión de redes sociales, voceros improvisados y figuras públicas que propagan afirmaciones pseudocientíficas no contrastadas, diseñadas para la monetización del clic antes que para la búsqueda del conocimiento.

Frente a esta dispersión, decido abrir este blog: un espacio para dejar testimonio riguroso de los hechos y fundamentos biológicos que abarca mi experiencia. Como bien me señalaba mi colega el Dr. Pedro Piñate, hoy en día la divulgación y la extensión científica rigurosa resultan tan imperativas y urgentes como la propia labor de laboratorio.Evocaba recientemente aquellos días de 1969 durante mi estadía en Reading, Reino Unido, como asistente de investigación en el National Institute for Research in Dairying y, más tarde, en el Grassland Research Institute, ambas instituciones vinculadas a la Universidad de Reading. Con tristeza he constatado cómo la primera, víctima del abandono absoluto, quedó reducida a ruinas, mientras que la segunda terminó convertida en un desarrollo urbanístico.

Sin embargo, el contraste se hizo aún más patente en 2024, cuando regresé al centro donde completé mi formación doctoral y di mis primeros pasos como investigador cientifico. Acompañado por mi colega el Dr. Jacques Teyssier, genetista hoy retirado, presencié la desconcertante metamorfosis de la antigua Station de Physiologie Animale de Montpellier adscrita al CNRS, al INRA y a la Universidad de Montpellier reconvertida ahora en un entorno de trabajo cibernético e impersonal.

Apartado de los laboratorios desde mi regreso a Venezuela para consagrarme a la docencia y al ejercicio profesional independiente, durante mi viaje a Francia en 2024, recibí con emoción de manos de mis antiguos compañeros investigadores, todos ya jubilados, el simbólico bastón-apuntador de nuestro maestro y director, el Profesor Louis Dauzier. Desafortunadamente, el homenaje vino acompañado de una triste constatación ineludible: el tiempo no solo transformó para siempre la práctica de la investigación, sino también la propia comunicación de la ciencia donde la sabiduría y experiencia han sido enviadas a casa..

Las revistas clásicas migraron hacia entornos digitales y herramientas emblemáticas como el Current Contents del Institute for Scientific Information, cuyos boletines semanales aguardábamos para solicitar separatas por correo postal a colegas de todo el mundo, devinieron en bases de datos virtuales de dinámicas impersonales. Paralelamente, el espacio público contemporáneo se ha visto saturado por un aluvión de redes sociales, voceros improvisados y figuras públicas que propagan afirmaciones pseudocientíficas no contrastadas, diseñadas para la monetización del clic antes que para la búsqueda del conocimiento.

Por que? Frente a esta dispersión, decido abrir este blog: un espacio para dejar testimonio riguroso de los hechos y fundamentos biológicos que abarca mi experiencia. Como bien me señalaba mi colega el Dr. Pedro Piñate, hoy en día la divulgación y la extensión científica rigurosa resultan tan imperativas y urgentes como la propia labor de laboratorio..

Responses

  1. perfectlycandydc4a04ef9f Avatar

    Bueno en el campo el agricultor prepara la tierra , con mucho esfuerzo y siembra las semillas en ella a veces por cuestiones del llamemolos destino el efuerzo, tiempo , dedicacion y recursos empleados , queda en una tierra baldia sin generar ninguna cosecha. El algricultor se sentira frustrado por la labor hecha , pero la vida no solo consite en ello , consiste en los pequeños momentos que no vemos que estan alli acompañándonos, que a la final es lo importate en la vida.

    Like

Leave a Reply

Discover more from fernandogalindezphd

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading